Doña Mercedes Sierra de Perez y Hatogrande

Doña Mercedes Sierra de Pérez dama bogotana, hija del conocido comerciante de comienzos del siglo XX don Pepe Sierra, catalogada por la sociedad capitalina de su época como “excéntrica”, tenía el hábito de reunir costosas colecciones tales como antigüedades, arte, objetos raros, muebles, vajillas, porcelanas entre otras, que enriquecía permanentemente con sus continuos viajes alrededor del mundo. Al morir su padre en 1921, hereda importantes bienes y grandes extensiones territoriales en diferentes zonas del país, entre las que se encontraban la Hacienda “El Chicó” en la ciudad de Bogotá, La Hacienda “Santa Fé” en Medellín y Hatogrande en el municipio de Sopó.

La carismática heredera haciendo honor a su excentri-cidad y demostrando un profundo sentido filantrópico, decide efectuar un legado a través de su testamento donde quedan plasmados no sólo la distribución de sus bienes sino la donación de algunos a varias entidades. Fallecida doña Mercedes, sus herederos en 1951 inician los trámites para cumplir las cláusulas testamentarias de las donaciones, entre los beneficiarios de estas se encuentran: la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá con la Casona de el Chicó que incluía las diversas colecciones de su propiedad y terrenos aledaños por 10 hectáreas, la ciudad de Medellín que recibió la Casona de la Hacienda Santa Fé y porción de terrenos adjuntos y, el municipio de Sopó con La Casona de la Hacienda Hatogrande y 104 fanegadas de terrenos adyacentes.

Los estamentos beneficiados con el importante legado de doña Mercedes han cumplido un propósito, el de contribuir a la sabiduría, el conocimiento, el esparcimiento y la recreación de numerosos colombianos de todas las edades, como “El Museo del Chicó” que además de cumplir con la función de museo, alberga en sus terrenos un parque infantil y el parque natural, considerado este último como un pulmón en esta zona de la Capital de la República. La ciudad de Medellín destinó las tierras de la Hacienda al zoológico que lleva también el nombre de Santa Fé. El Municipio de Sopó a su vez donó a la Presidencia de la República una franja de terreno y la Casona de Hatogrande que se constituyó desde ese entonces en la Casa Campestre de los Presidentes de la República.

 

Un comentario

  1. Mi madre BERTHA SIERRA DE CAMPOS, oriunda del Departamento del Quindío, fué notificada por su padre, MANUEL MARÍA SIERRA, en l953, como que debía reclamar la herencia que para el , por Mercedes , fué notificada , acto seguido , en el entierro de mi abuelito MANUEL, Mercedes, en el momento de darle el sentido pésame a mi mamá, le recordó que ella tenía su herencia en Bogotá consistente en una de las mejores casas que ella tenía en el Norte de la misma ciudad. Mi mamá , agradeció el hecho, pero como estaba muy dolida por la muerte de su padre, no demostró un interés inmediato , respecto a su decisión , absoluta de recibir la herencia. Mi abuelo le había dicho, que quedaría para ella, porque Mercedes así se lo había comunicado, en caso de que el falleciera, puesto que había sido prevendo sobre la gravedad de su enfermedad. Para comunicarle sobre esta decisión , mi abuelito se desplazó a Bogotá, ciudad en la que habitaban mis padres, cuando mi madre , estaba embarazada de mí, esto es mas largo de contar y tiene muchas arandélas , bonitas e interesantes, en lo que a mi AMALIA CAMPOS SIERRA, respecta, mi mamá tuvo muchos inconvenientes de diferente índole para reclamar su herencia, ella, siempre entendió, que HATO GRANDE, o en su defecto , el MUSEO MERCEDES SIERRA, , serían para ella, si no, alguna de las costasas casas que mercedes tenía en esos sectores. La historia, es bastante controvertida y complicada en relación a los ingredientes que por ese entonces se tejieron en torno a nosotros para impedir que pertenecieramos a esa estirpe de la cual yo me siento muy orgullosa y agradecida con MERCEDES, porque ella tuvo a bien, pensar en mi Mamá , en mi abuelito y en mí. Versiones muy serias se tejieron en ese sentido. Lo mas doloroso es que nosotros estamos divididos, enfermos y por lo menos yo muy pobre, perseguida y marginada.

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