Don Publio, una exquisita tradición

Don Publio

No se necesita que un gran aviso invada las calles de Sopó y tampoco es necesario caminar un gran trayecto para llegar al lugar de comida más apetecido por soposeños y visitantes, basta con saber que al frente de la plaza de mercado del municipio se encuentra ubicado Publio Diaz Alfonso, más conocido como “Don Publio”. Él es el encargado de brindar cada noche la mejor picada con productos hechos a mano y con amor a cada uno de sus clientes.

El negocio comenzó hace 28 años cuando Don Publio después de trabajar 13 años en Alpina, decide producir y vender morcillas. Una bicicleta fue el medio de transporte en el que llevaba la exquisita idea que cocinó con ayuda de su esposa. Inicialmente se ubicaba en donde ahora es el Banco de Bogotá, allí llegaban sus primeros clientes para consumir uno de sus productos insignia. Para ese entonces aún era empleado de lácteos La Colina, empresa en la que duró 8 años y que desapareció con el pasar del tiempo.  Durante el ultimo año de funcionamiento de la empresa,“Don Publio” se dedicaba a vender morcillas solo los sábados pero con la finalización de la misma decide dedicarse de lleno a su propio negocio, pues ya salía con su bicicleta tres veces por semana.

Después del éxito que tuvo con sus rellenas, decide agregarle más productos a su menú y es ahí cuando fue necesario transportarse en un vehículo que le proporcionara la comodidad para las ventas. Es así como decide adquirir un Renault 4 de color amarillo con el que se popularizó. Los soposeños degustaban en sus propias casas de los diferentes productos, pues “Don Publio” iba puerta a puerta en su auto para darse a conocer. Papa criolla, arepas, chicharrones y longaniza fueron los nuevos alimentos con los que él incrementó el menú, además los clientes le aportaban ideas para que así fuera más completo el gustico. A su vez, con cada visita los clientes se iban informando de la ubicación del carro para ir a comer, dinámica que tardó al rededor de tres años,

don Publio Sopo
Primeros vehículos donde “Don Publio” ofreció su productos. Fotos cortesia: “Don Publio”

Varios lugares del municipio fueron los protagonistas de la venta de comida de “Don Publio”. Primero estuvo en la esquina del colegio Cooperativo, pero fue necesario que se desplazara hacia otro lugar debido a la prohibición de vendedores ambulantes en el parque principal, entonces se sitúo durante varios años al lado de la panadería El Libano.

Ahora y desde hace más de 12 años se encuentra al frente de la plaza de mercado del municipio, lugar en donde de martes a sábado de 6 p.m. a 10:30 p.m. lo pueden encontrar los que deseen consumir las más exquisitas porciones de rellena, longaniza, arepas de maíz con queso, chicharron totiado, carne frita y papa criolla. Esta picada es tan famosa que no solo hay clientes de Sopó, pues “Don Publio” cuenta con la visita de personas que vienen de otras partes exclusivamente a comer frente a su carro y es que no es para menos, su amable atención y la calidad de la comida son el gran atractivo para su negocio, conocer cada uno de los gusticos de sus clientes es lo que hace preferente el lugar.

Después de más de 20 años dedicándose a este negocio, “Don Publio” tiene la satisfacción de saber que ha sacado a su familia adelante, que la casa en la que vive hace 20 años es producto del esfuerzo de él y su familia y que el estudio de sus 4 hijos fue gracias a su dedicación.

En algunas ocasiones distribuye productos en restaurantes, además de surtirle a su propio hijo quien se encarga de vender ”picada” en Tocancipá, los clientes ya saben que se trata de productos hechos en Sopó, en la casa de uno de los personajes más queridos.

¿Qué si el negocio lo continuará su familia? “Don Publio” aún no lo sabe, lo que tiene claro es que seguirá llevando cada noche, en su auto, deliciosa comida y consintiendo a cada uno de los clientes que con propiedad lo llaman por su nombre. ”Se consiguió lo más difícil en ventas, una clientela… eso lo satisface a uno” afirma él, con una sonrisa en su rostro.

 

Acerca de Katherine Garzón Hernández

Participó por 5 años en la escuela de formación artística Recrearte, vinculada al área musical. Actualmente adelanta estudios de comunicación social en la universidad INPAHU. Hace un año forma parte del equipo de trabajo del periódico El Hablador.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos marcados son necesarios *

*