Sopó ¿protesta?

graffitti Bansky
Graffitti de Bansky (fotografía tomada de internet)

Y en algún momento la emocionalidad de la protesta que promueven los medios a los que critican, los empresarios por los que se indignan y los políticos a los que odian los movió. Sobre este Paro Nacional existen muchas imágenes, aquellos que “Se ponen la ruana” sobre sus camisas Zara, Diesel, o aquellos que le pegan al sartén en el que se comen sus huevos  con hormonas, en fin. Salen todos indignados a vociferar el apoyo al campesino, ahora a los camioneros, los lecheros, a todo el país, que esta ¡Berraco!. Todos en algún momento hemos querido salir a la protesta, para nadie es un secreto la adrenalina que se vive al interior de una marcha, gritar arengas, decir que “este gobierno es un ladrón” “que los políticos son unos hijueputas” nos hace sentir hasta útiles, nos sale desde lo más profundo. Porque claro, a todos nos han robado, todos nos hemos endeudado pagando recibos,salud, educación, etc.  Sin embargo volvemos a nuestras casas a seguir poniendo Likes en Facebook y ya.

De repente y bajo todo este escenario que es sólo un punto de vista, aparece que los pueblos de la Sabana de Bogotá están protestando ¡habráse visto! luego de una lista sin fin de cosas indignantes que no son de ahora y han pasado frente a nuestros ojos con nuestros impuestos, los pueblos se movilizan. Alrededor de Sopó, todo se volvió un caos y seguramente muchos se preguntaron qué pasaba en este hermoso valle, mientras que otros pueblos salían en las noticias. Sin embargo, sorpresivamente, a algunos se les dió por manifestarse y no con elocuencia sino con la rabia visceral con la que alguien puede decir ¡le voy a dar en la cara, marica!, discursos veintejulieros que seguramente serán papayaso del populismo mal enfocado de politiqueros de vieja guardia que atraen al pueblo a punta de gritos. Qué vergüenza que en vez de aprovechar la fortaleza de no tener tantos problemas como los tienen algunas zonas del País y de ser un Municipio  estable para ser escenario de diálogo, nos dejemos llevar.

Se que hay gente que coordina con su discurso, que le duele el país, que hace cosas desde sus casas para cambiar sus escenarios inmediatos. Es necesaria la protesta, es urgente la revolución pero todo esto no es posible si nos comportamos como lo que tanto criticamos, violentos y desinformados. A mi me duele el país, me duele la realidad, he protestado, me he unido a causas, estudié lo que estudié porque quiero cambiar cosas, me solidarizo con los campesinos porque mis abuelos lo fueron, con los transportadores porque mi papá lo es, con los estudiantes porque soy estudiante, con Colombia porque vivo aquí; pero  considero que la transformación debe tener un lenguaje verdaderamente imponente. Los gritos y la violencia lo dejaron de ser hace mucho tiempo o  de lo contrario ya estaríamos bien.

Me pregunto qué le pasa a algunas personas de este pueblo que son testigos de lo mucho que pueden aprovechar este espacio, de la critica que pueden hacer con nuevas formas. Es hora de reflexionar y sacarle jugo a una cosa que siempre detestamos y es que “aquí nunca pasa nada”. Ojalá que pase y que pase para bien,para dialogar, para proponer, para ser referentes y hay herramientas pero falta pasión, de esa que hace memoria y no de la que es pasajera. Todo el tema del Paro tiene un trasfondo inmenso y es la discusión sobre la tierra en el país, que debe llevarse al escenario doméstico y cotidiano y para lograrlo lo más innovador es informarnos y expresarlo. No subestimo sus ideas, sólo sus maneras y aunque en 15 días nos olvidaremos de esto porque quizás juegue la selección o estalle otro problema igual o mayor, construyamos historias en vez de histerias.

Acerca de Juanita Ramos Ardila

Soposeña. Con estudios de Periodismo y Opinión Publica de la Universidad del Rosario. Trabajó durante casi 5 años en los medios comunitarios del municipio, como Sopó Tv y El Hablador. Participó en el proyecto periodístico y social Código de Acceso de la Casa editorial El Tiempo. En 2010 dirigió el programa de opinión Charlemos, nominado a mejor programa comunitario juvenil a nivel nacional. Trabajó en la Alcaldía Sopó lo Construimos Todos en el área de juventud liderando el proyecto Colectivos de Comunicación. Perteneció como periodista a la Unidad Nacional de Protección entidad adscrita al Ministerio del Interior. Actualmente es redactora política en la agencia de noticias de Colombia, Colprensa y es integrante del grupo Espacio Teatral en donde se encarga del área de comunicaciones y del apoyo en la construcción de textos para teatro.

Un comentario

  1. Joaquín F Sánchez

    Muy buena reseña, lo importante es que está demostrando que con una buena forma de expresión y elocuencia, se puede generar critica y proponer pensamientos progresista, sin necesidad de recurrir a la violencia o vías de hecho. Nuevamente que buen escrito.

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